En resumen: en YouTube hay vídeos que le dan mil vueltas

Este artículo contiene contenido del argumento del vídeo casero de la película Paranormal Activity.
Si no la has visto, te recomendamos que lo leas para que se te pasen las ganas de ir a verla o gastar tiempo en descargártela.

Crítica de cine muy rápida y condensada.

Me acuerdo que hace unos años hubo una temporada en que no paraban de estrenarse películas de miedo buenísimas. Cada semana se renovaban las películas, superando las expectativas de las anteriores. Pero, de repente, la creatividad cinematográfica se estancó y ninguna de las películas me llamó la atención, y si iba a verlas salía con la cara larga.

Y esta no iba a ser menos: la ¿película? empieza de repente, sin títulos ni nada, con un tío llamado Micah, un guitarrista que toca la guitarra y su novia, Katie. Micah se compra una cámara (de hecho, todo lo que se ve en la película es la grabación de la cámara) y decide dejarla grabando para ver si ocurren fenómenos paranormales en la casa.

Y fíjate tú si es buena persona el fantasma que se deja grabar por las noches mientras duermen. Los inquilinos de la casa, despavoridos, llaman a un señor que se ofrece a ayudarles, pero se caga a la segunda visita.

Una noche el señor fantasmito se pone a hacer ruidos. Otra enciende una luz del pasillo. Otra prende fuego a una tabla de ouija (casualmente también registrado por la cámara). Otra sopla a las sábanas de la cama. Otra hace pisadas en el suelo. Otra hace que Katie se levante y se quede de pie durante horas como un Sim a cámara rápida (esto dos noches). Otra coge a Katie y la arrastra por los pies. Y en la última posee a Katie, mata a Micah, y se come la cámara.

No pasa nada más. De verdad de la buena. Se me hizo muy raro ir al cine para ver esa "película", aún no sé si considerarla como tal. En realidad, se trata de una grabación casera de acción tremendamente lenta, sin efectos especiales, sin sangre, sin un argumento sólido, sin nada. Sólo una pareja grabando chuminadas. De hecho, está tan mal parida que la gente se cree que los hechos ocurrieron de verdad (un chaval dice "vamos a ver si hay fantasmas", lo grava, hay, poseen a la chica, sigue grabando, y luego lo matan y la chica se va a Filmax a ofrecer la grabación como película de miedo, es del todo lógico).

Una de las dos cosas que vale la pena de esta grabación casera es el final, que sí que me dio miedo de verdad: la señora loca poseída se come la cámara (¿entonces cómo han recuperado la cinta para enviarla a los cines?). A continuación la pantalla se queda en negro y sale un mensaje en letras blancas que indica algo así como:

El cuerpo de Micah fue hayado el dia 11 de octubre del 2006 por la policía.
A día de hoy el paradero de Katie aún es desconocido.

Las letras se funden a negro. Vuelven a aparecer otras que indican los derechos de copyright muy concisamente, con dos logos. Se funden también a negro. Pasan unos segundos y no ocurre nada. Entonces fue cuando que pasé miedo, porque es muy fácil tenernos a los asistentes distraídos y darnos un sobresalto de muerte.

La pantalla continúa en negro, y las luces de la sala siguen apagadas. No se ve nada. Quizá una sombra, si era un efecto final de la película la han cagado bastante. Pasan como dos minutos sin que ocurra nada, y de repente...

Se ven las típicas letras negras sobre fondo blanco corriendo verticalmente (es decir, el final de la cinta de proyección). Inmediatamente, se encienden las luces de la sala.

"¿¡Pero esto qué es!?" fue lo primero que salió de mi boca. La gente de la sala se rió, y nos fuimos del cine con la sala casi en silencio, sin ni siquiera los créditos de cierre.

¿Se trataba de un efecto de "dar miedo" con la incertidumbre del silencio? Rotundamente, no. La película tenía un presupuesto mínimo (el necesario para comprar la cámara, y seguro que ni eso porque se la pidieron prestada al vecino).

Otra cosa que también vale la pena de este vídeo digno de Impacto Total es lo que ocurre por la noche, que si una manta se mueve, que si una sombra... Me gustó especialmente (y ahora en serio) cuando la Katie es arrastrada de la cama y se da una nata increíble contra el suelo. También son dignos de admiración los llantos de Katie: su dobladora al español llora como una perra "aing, aing, aing", y más que compasión daban risa. (Comprobado, me puse a hacer de perro para que los demás asistentes me oyeran y se partieron).

En serio, hasta yo podría haber hecho una película mil veces mejor que ésta. Y no es soberbia, es que el efecto especial más especial que se vio fue una luz de fondo que se encendía. Wow qué precios en PC City. Creo que no es la primera vez que hago esa coña, pero me encanta.

En resumen, que se me va la olla: no paguéis por ver esta blasfemia, a no ser que la veáis en compañía para añadir vosotros mismos los efectos especiales. Fue exactamente eso lo que hice, y nos lo pasamos muy bien: la gente del cine se rió más conmigo que con la película.